Expandir la frontera productiva del aguacate Hass es mucho más que sembrar en nuevas tierras. Implica comprender el entorno, ajustar las prácticas y enfrentar un reto tan técnico como estratégico: garantizar la sanidad vegetal en contextos totalmente distintos a los tradicionales.
Durante su participación en el Congreso Académico de Territorio Aguacate 2022, en la sesión “Calidad: Proceso de manejo fitosanitario en áreas nuevas de aguacate”, el especialista mexicano Armando Equihua abordó el caso de Veracruz, una región que, al igual que varias zonas en Colombia, se abre paso en la producción de este fruto con un enfoque responsable y de largo plazo.
Cultivar fuera del rango natural
Michoacán ha sido históricamente el corazón del aguacate en México. Sin embargo, las nuevas dinámicas del mercado han impulsado el cultivo en zonas como Veracruz, donde el clima tropical, la humedad y los paisajes más propios del café, presentan condiciones muy distintas a las que dieron origen al aguacate Hass.
“Sembrar en otros climas implica un cambio en el comportamiento del árbol, pero también una transformación en la fauna que lo rodea”, señala Equihua. Por eso, insiste en que la expansión debe hacerse respetando los rangos naturales de distribución del cultivo y ajustando las estrategias de manejo de forma diferenciada. Aquí, los métodos que funcionan en una zona pueden fallar en otra.
El manual sanitario como brújula del proceso
Uno de los puntos más contundentes de la intervención fue la necesidad de contar con un manual de manejo fitosanitario, que funcione como guía técnica y soporte regulatorio para productores, exportadores y autoridades.
Este documento se convierte en una herramienta clave para consolidar y mantener zonas libres de plagas, condición indispensable para acceder a mercados internacionales. Lograrlo no es tarea menor: demanda inspección constante, registro riguroso de prácticas y actualización permanente frente a nuevas amenazas.
Huatusco: cuando el impulso viene desde lo local
En Veracruz, la región de Huatusco se ha convertido en un laboratorio de innovación agrícola. Sin esperar directrices federales, sus productores decidieron organizarse, trabajar de forma autónoma y buscar el acompañamiento de universidades y centros de investigación para implementar buenas prácticas agrícolas y avanzar hacia una producción exportable.
Además, han incorporado el análisis de huertos caseros y especies locales de aguacate, integrando el conocimiento tradicional con herramientas modernas de manejo. Este modelo de acción comunitaria y colaboración técnica se proyecta como una alternativa eficiente para otras regiones emergentes.
¿Y Colombia?
La charla también dejó espacio para analizar lo que ocurre en países como Colombia, donde el aguacate Hass ha crecido exponencialmente en la última década. La realidad es similar a la de Veracruz: climas diversos, presión de plagas emergentes, y la necesidad urgente de elevar el nivel de formación y preparación en campo.
El registro detallado de actividades, el monitoreo permanente de nuevas especies, y el uso de estrategias de control cultural, como la eliminación de frutos infestados, son prácticas que ya están dando resultados concretos en la reducción de plagas, fortaleciendo la trazabilidad y el cumplimiento de exigencias sanitarias para la exportación de aguacate.
Ciencia, territorio y experiencia
El mensaje final es claro: producir aguacate Hass en nuevos territorios requiere mucho más que tierra fértil. Implica coordinación, ciencia, experiencia en campo y compromiso local. Solo así es posible construir un sistema agrícola que proteja la sanidad, mantenga la productividad y abra oportunidades reales en los mercados globales.
Fuente: Versión Territorio Aguacate, 2022.